DOS PASIONES

DOS PASIONES
FUTBOL Y LITERATURA

jueves, 20 de octubre de 2011

A SEMIS

Con ese envión anímico encaramos el resto del partido, a estas alturas podía pasar cualquier cosa. Con Gastón, Julián y Carlos nos fuimos afirmando en la defensa conforme transcurría el encuentro. Era una de meter y meter en cada pelota dividida y bueno para que negar que a veces la pierna y el pie querían ir mas allá de los límites del reglamento, mira que yo le decía no! Pero a veces se retobaban y decidían entre ellos, en fin creo que una parte de mi los consentía para que ello ocurra, creo que aun hoy no lo sé bien. Tampoco importa demasiado. Sabido era que yo siempre gustaba de jugar limpiamente sin agredir rivales, pero a cada cual su juego y a veces por la posición era difícil no levantar hacia el hombre alguna que otra pierna. Era parte de este maravilloso juego. Sin ánimos de inclinarme al juego brusco, diría que esas pequeñas demostraciones de fuerza eran para que el delantero se amilane, y no tuviera serias intenciones de atravesar nuevamente ese sector de la cancha. La cuestión es que el gol nos vino bárbaro, en seguido empezamos a sentirnos, once maradonas dentro de la cancha. Nacía en nosotros esa mezcla de potrero con futbolista de elite. Si vos vieras como tocaban esos pibes del Unión. Juancito nuestro, tenía esa exquisita habilidad para sacarse rivales de encima con gracia y maestría. Ni hablar de nuestro número cinco Claudio. Era cosa de verlo pisar la pelotita para que de verdad supieras cuanto dominio tenia, y la pegada que tenia, una belleza. Lastima su dedicada profesión e inclaudicable lucha a favor de la enología a nivel amateur. Gambeteaba tantos contrario como cervezas se clavaba en una noche de juerga. Pero el negro así y todo era uno de los mejores jugadores que vi en mi vida. Una habilidad propia del potrero. Yo le tenía un aprecio y una admiración que jamás le confesé. Me pareció que eso no era necesario, y uno se traga esas palabras y después el tiempo vengativo ya no tiene piedad. Al lado de él, por el sector izquierdo, estaba el guille. También un volante exquisito, flaco, desgarbado, con una prominente nariz que parece era una toma de aire, aerodinámica como los autos de TC. Un despliegue fascinante, y una pierna zurda fabulosa. Del otro lado estaba, pepe, que gran pibe. Humilde, de buen corazón, inocente, como la mayoría de los pibes del Union. Sacrificado siempre por el equipo, un jugador por demás prolijo. Un polifuncional de los que no abundan. Y arriba el tridente ofensivo. Juancito, El kity y el fatura. Casi sin querer, una vez que se soltaban y comenzaban a tocar entre ellos, no había quien los pare. Se entendían a la perfección. Recuerdo que muchas veces yo agarraba la lanza y me iba para arriba con pelota dominada, y bueno como no eran egoístas, me dejaban toquetear la gordita con ellos. Que tiempos, que futbol, que hermoso reconstruir esa memoria. Tan solo balbuceos, no historia. Una catarsis de recuerdos apilados que empujaron por salir y expulsar las piezas de este rompecabezas.
Promediando los veinte minutos del segundo tiempo, creo, ya el partido había vuelto a emparejarse. Nosotros bajamos un poco esa atropellada constante por atacar,y ellos, esto hay que decirlo pues sino seriamos egocéntricos e injustos por demás; comenzaron a atacar con un despliegue físico notable. Se notaba la preparación de un equipo y de otro. Sin embargo a esa altura ya no importaba nada. Solo el corazón. En una jugada repentina y de púro toque y gambeta, juancito suelta la gorda para el fatura. Fatura pivotea, se la deja al kity. El kity se va manda por el sector izquierdo de nuestro atque. Amaga una vez a tirar el centro. Amaga de nuevo y sobre el mismo amague al defensor y con poco recorrido en pierna derecha (el kity era derecho pero a veces podía usar la zurda) manda un centro cruzado de izquierda a derecha. Juancito y caludio arrastran las marcas casi sin buscarlo. Fatura, vivo, había picado en punta a la izquierda pero rápidamente se había colado, en veloz y preciso pique por detrás de todos los defensores rivales. Entrando por el segundo palo, la pelota le llega mansa y con un furibundo tiro cruzado la clava en el angulo derecho del arquero dejándolo al mismo, a contra pierna. La pelota se clavo en el angulo y GOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLLLLL!, golazoooo del fatura. Atrás nos abrazabamos todos, no lo podíamos creer. Sobre el final del partido nos poníamos arriba en el marcador. Ellos se vinieron con todo pero, nuestra furia fue mas que su orgullo herido. Supimos aguantar el 2 a 1 porque eramos un equipo solido. Eramos UNION en todo aspecto. Prrrrrrrrrrrrr!!! Suena el silbato del juez y terrrrrrrrrrminooooooooooo. Avanzábamos a otra instancia con todas las dificultades del caso. En consencuencia otro grande caia ante nosotros los pibes del Union. Habíamos pasado a una nueva decisiva disputa final de la divisional. Íbamos rumbo a Semis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario